Una experiencia de diálogo con el entorno
Jane Jacobs fue una activista urbana que, con su mirada crítica y su compromiso con el espacio público, transformó la planificación urbana. Su enfoque, centrado en las personas más que en los coches o los edificios, sigue siendo hoy una herramienta poderosa de transformación. Caminar, observar, conversar y reflexionar sobre nuestras calles, plazas y barrios es una forma de reconectar con lo que somos y con lo que queremos ser.

La asociación Erlantza Benditasuna Taldea, de Galdakao, sabe bien lo que significa caminar con presencia. Ya no caminan con la mirada perdida, pensando en sus cosas o hablando por teléfono. Pasean juntas, de la mano, observando con cariño su pueblo, sus barrios, sus gentes, los comercios de antes y los de ahora. Y en ese caminar, algo cambia.
“Hoy he visto otras cosas.”
“Me ha encantado, precioso. Relajada.”
“Es impresionante cómo pasear con presencia, ves cosas distintas.”
El tiempo y los años han transformado sus espacios, y ahora ellas también se transforman. Aprenden a mirar sus barrios desde otra perspectiva, más consciente, más colectiva. Se sienten más libres, más agradecidas, más orgullosas de sus vecinos y vecinas.
“Lo importante es que el pueblo esté vivo, que la gente esté en la calle: los niños y niñas, los jóvenes, las familias, las personas mayores. Yo quiero mucho a mi pueblo.”
Las mujeres de Erlantza trabajan por los buenos tratos, por sentirse bien, amadas y queridas. Trabajan por su autoestima, por su empoderamiento, porque saben que juntas son más fuertes. El bienestar emocional y mental no es algo individual, sino colectivo, y ellas lo saben bien.

“El valor del grupo” “Ver a la gente joven implicada en lo social, en lo colectivo” “Da ilusión y ganas de continuar haciendo cosas. Si te ves sola, te quedas en el camino”
Transformarse es una decisión valiente. Hacerse visible, ocupar espacios, crear proyectos en conjunto. Y cuando esos espacios están vivos, como Torrezabal o el Parque de Berezikoetxe se nota:
“Es fantástico que Torrezabal esté siempre ocupado. Es buena señal.”
Y como ellas mismas dicen, con humor y cariño:
“¡Bendita secta!”